
Esta noche estaba en casa viendo la tele, “El síndrome de Ulises” cuando mi madre me llamo para que pusiera la tele en Canal Sur y viera el reportaje que estaban echando.
Vi el reportaje con mucho interés, durante el reportaje pensaba que la vida de Marcos Ana debia estar en Internet, y así es. Encontré su página weg/blog y seguí leyendo sobre su vida. Este es su enlace por si alguien quiere leer más.
http://www.marcos-ana.comA continuación dejo un fragmento de su vida, de lo que hizo para que lo condenaran a muerte. Estuvo 23 años en las cárceles como preso político. Fue el preso político que más tiempo estuvo en prisión.
“Un día, sería el año 35, con quince años, asistí con un grupo de jóvenes católicos a un mitin de las Juventudes Socialistas en Alcalá para repartir nuestra propaganda. Me quedé escuchando lo que decía el orador y me di cuenta de que aquel hombre estaba hablando de mí, de mi casa y de mis problemas. Me empecé a interesar por lo que aquella gente decía. Pasé por un proceso de transición muy difícil. En esta época, a lo mejor durante el día estaba vendiendo los periódicos de las Juventudes Socialistas pero después no me acostaba sin hacer mis oraciones. Acabé afiliándome y, durante la guerra, me pasé al Partido Comunista. Todavía continúo defendiendo las mismas ideas. Hemos cometido muchos errores, sin embargo mi corazón sigue en el mismo sitio.
Al empezar la guerra, la JSU formamos un batallón al que llamamos batallón Libertad. Yo, con 16 años, era la mascota. Fuimos a la zona de Peguerinos, en la sierra de Madrid. A los pocos meses el ejército se regularizó, y a los menores nos enviaron a casa. Entonces me dediqué al trabajo político en Alcalá. Fui secretario general de esa comarca hasta el año 38. Ese año, los jóvenes tuvimos la idea de movilizar a los menores de edad. Organizamos dos divisiones de lo que se llamó Voluntarios de la Juventud. De vez en cuando aparecía el padre de algún chico y se lo llevaba de allí a caponazos. Era increíble, ¡chicos de 15 y 16 años movilizados! Cuando cumplí los 18 años me incorporé al ejército. Fui comisario político en una unidad. Después fui instructor de la juventud en el Ejército del centro hasta el final de la guerra. Se corrió la voz de que quienes tuviéramos responsabilidades políticas debíamos concentrarnos en el puerto de Alicante, porque nos iban a sacar de España. Nos concentramos a miles, pero nuestros barcos nunca llegaron. Los que llegaron fueron los de Franco”
Ha escrito un libro, “Decidme como es un árbol”, donde cuenta sus memorias. Memorias que van a ser llevadas a la gran pantalla por Pedro Almodóvar que un día leyendo un fragmento que publicaba el periódico El País quedó prendado de su historia y se ha hecho de los derechos para hacer la película.
Es uno de los libros que dejo pendientes de leer.